Poda del tomate

 

 

Consiste en quitar los hijos necesarios para producir un número de racimos que proporcionen una buena cosecha en el momento de mayor demanda y formar un tipo de planta que permita una buena ventilación.

La poda se puede efectuar a un tallo (menor producción - mayor precocidad), a dos tallos (mayor producción - menor precocidad) u otros. En este apartado comentaré la poda a un tallo.

Se eliminan todos los hijos que brotan de las axilas a medida que van apareciendo, cuando tienen unos pocos cm. de longitud. No cortarlos a ras de tallo. porque pueden volver a rebrotar. Dejar como un cm. del hijo, así no rebrotan.

 

 

Este sistema de poda da frutos de mayor tamaño, permite una distancia más pequeña entre plantas y da más precocidad. Es adecuado para un período de recolección más corto.

Cuando queremos terminar con el crecimiento y desarrollo de la planta en longitud procederemos al despuntado que consiste en cortar el brote terminal de la guía. En invernadero se suele hacer cuando la planta alcanza la altura del alambre que sujeta al entutorado, una vez doblado éste para que cuelgue unos 50 cm. sobre el alambre.

Defoliación

Una vez formado el fruto del ramillete inferior cortamos las hojas que están por debajo del mismo. Despuntada la planta, se pueden cortar las hojas que hay entre los dos ramilletes inferiores. En caso de no tener suficiente luz para que madure, procederemos a cortar la hoja más próxima al fruto.

 

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