Recolección de setas

- Para recolectar setas emplearemos una cesta de mimbre y no bolsas de plástico (las setas no transpiran bien y con la humedad se estropean).

- Las setas las cortaremos con una navaja, no arrancarlas (excepto si es necesario comprobar si tienen volva), no utilizar rastrillos y evitar remover el suelo para no dañar el micelio, lo que impedirá que salgan más en ese lugar.

- Limpiar cuidadosamente la tierra y los restos adheridos a las setas mediante un pincel o brocha. Le quitaremos los tubitos, pinchos o la piel del sombrero si es viscosa. Colocar las láminas hacia abajo para evitar que se manchen y así tambien ayudaremos en la propagación de la especie (las esporas caen a través de los orificios de la cesta al suelo). Procurar no lavarlas mucho pues pierden su sabor (es aconsejable limpiarlas con un trapo húmedo).

- No recoger las setas demasiado maduras (son indigestas), próximas a las carreteras y zonas contaminadas (las setas acumulan metales tóxicos).

- Respetar los ejemplares adultos y los no comestibles ya que todas desempeñan una función.

- No existen reglas para saber si una seta es comestible o no. Es conveniente asistir a cursos o exposiciones. Los libros, sólo recogen una pequeña parte de las setas del bosque. Ante la más mínima duda no consumirla, puede provocar la muerte.